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Tricomoniasis

 Tricomoniasis: Hablemos más allá del Tabú

Vamos a romper el hielo. ¿Has oído hablar de la tricomoniasis? Puede que sí, o tal vez no tanto, porque aunque es súper común, no es de lo que más se habla. Y eso es justamente lo que queremos cambiar aquí: poner todos los temas sobre la mesa, sin miedo ni tabúes. Así que, pongámonos cómodos y hablemos sobre qué es, cómo se trata, y por qué no es el monstruo que parece.


¿Qué es la tricomoniasis? 😣

En pocas palabras, la tricomoniasis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por un parásito llamado Trichomonas vaginalis. No te preocupes, no es nada que no se pueda manejar. Es una infección bastante común, especialmente en mujeres, pero también puede afectar a los hombres. ¿Lo más importante? Es completamente tratable.



¿Cómo se contagia?😓

Esto es lo que debes saber: se transmite a través del sexo vaginal, oral o anal con alguien que ya tiene la infección. No es algo que vas a pescar de una toalla o un asiento de baño, es estrictamente una ITS. Así que, la clave es la protección y la comunicación con tu pareja. Aunque no siempre puedes prevenirla al 100%, usar preservativos ayuda muchísimo.

Síntomas: ¿Qué esperar? 👀


Hablemos de lo que realmente importa: ¿qué pasa si la tienes?

Para muchas mujeres, los síntomas pueden incluir un flujo vaginal espumoso de color amarillo o verde, que además tiene un olor fuerte (sí, sabemos que esto suena incómodo, pero es importante saberlo). También es común sentir picazón, irritación o dolor en la zona genital. Y, en algunos casos, dolor al orinar o durante el sexo.

¿Y los hombres? Ellos a menudo no presentan síntomas, pero si lo hacen, podrían sentir una ligera irritación en el pene o notar secreciones inusuales. Lo complicado de la tricomoniasis es que muchas personas ni se dan cuenta de que la tienen, lo que facilita su transmisión.

¿Y qué hago si la tengo? 😖

Buenas noticias: a diferencia de otras ITS, la tricomoniasis se cura con antibióticos. Así es, un tratamiento rápido y ¡adiós problema! Normalmente, una sola dosis de metronidazol o tinidazol es suficiente. Eso sí, asegúrate de que tú y tu pareja reciban tratamiento al mismo tiempo para evitar reinfecciones (¡no queremos jugar al ping-pong con la infección!).

El estigma: No tiene lugar aquí

Ahora, hablemos de lo que realmente importa: el estigma. No deberías sentirte avergonzado o avergonzada por tener tricomoniasis, o cualquier ITS. Es algo que le puede pasar a cualquiera que sea sexualmente activo. ¿Y lo más importante? El hecho de tener una ITS no te define como persona ni como pareja.

De hecho, el estigma puede ser más dañino que la propia infección. La clave está en mantener una conversación abierta y honesta con tus parejas sexuales, y en cuidarte a ti mismo o misma.


Prevención: Mantén la calma y cuídate


Ahora bien, ¿cómo puedes evitar la tricomoniasis? Aquí van algunos consejos prácticos:

Usa preservativos siempre. No son infalibles, pero reducen considerablemente el riesgo.
Si notas síntomas, no ignores las señales. Hazte una prueba y, si es necesario, recibe tratamiento. ¡Es rápido y fácil!
Habla con tu pareja. Si alguien te importa, la comunicación y el cuidado mutuo son esenciales para mantener una vida sexual sana.

Entonces, ¿qué aprendimos hoy?

La tricomoniasis puede sonar a algo raro o desconocido, pero es más común de lo que crees y, lo mejor de todo, es completamente tratable. No dejes que los tabúes o el miedo te detengan de cuidar de tu salud sexual. Sin Tabú está aquí para darte toda la información que necesitas, sin juicios ni prejuicios. ¡Cuídate, infórmate y sigue disfrutando de tu vida sexual con confianza!

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